En general, una deuda a tasa fja implica pagar mayores dividendos en los primeros años, pero no hay incertidumbre respecto de la tasa a pagar en los años siguientes, mientras que la
de tasa variable, puede ser muy tentadora al principio, pero no
asegura la tasa en el largo plazo. Si se quiere ser conservador,
un préstamo a tasa fja es una buena opción. |